Pruebas de ADN demorarían al menos 30 días

Martes 24 de julio de 2012
Las pruebas de laboratorio, consideradas determinantes en este caso, que definirían el patrón genético de quien cometió el brutal asesinato y violación de la joven Lieni Itatí Piñeiro, tardarían no menos de 30 días, de acuerdo al procedimiento al que serán sometidas, en carácter de suma urgencia, en laboratorios judiciales de Rosario (Santa Fe) o Capital Federal.
El juez de Instrucción Penal, Juan Pablo Fernández Rissi, dio la orden que se envíen los rastros tomados, tanto del cuerpo de Taty Piñeiro y en el lugar del crimen, como de las ropas halladas en casa del principal sospechoso, quien se quitó la vida el domingo entre las 7.30 y 8 de la mañana en una celda de la Unidad Regional V de Iguazú.
Respecto a este último punto, anoche el cuerpo de Norberto Hernán Céspedes de 18 años, fue entregado a sus familiares en el hospital de Puerto Iguazú, y trasladado a Puerto Esperanza para su velatorio y entierro.
De las actuaciones policiales se desprende que Céspedes se ahorcó, colgándose de los barrotes en la celda donde estaba solo, con una cuerda o cordón de una campera. El mismo informe sostiene que el joven no presentaba golpes externos ni cortes, salvo las marcas del ahorcamiento.
De todas formas los resultados de la autopsia practicada ayer por la mañana en la Morgue de Posadas, hasta anoche no habrían sido remitidos a Rissi para su análisis.
Para hoy el Juez espera tomar declaración al agente de Policía detenido desde el domingo, y responsable del turno de custodia del sector previsto especialmente en la Unidad Regional V de Puerto Iguazú, para los demorados judicializados.
El cadáver de Céspedes fue encontrado minutos después del cambio de “llavero” o guardia del sector celdas.
Además, se sospecha que el policía está también relacionado con la fuga de dos presos, luego recapturados, del mismo sector producida el 24 de junio por la tarde.
En Puerto Esperanza en tanto, la conmoción ahora por el supuesto suicidio del único detenido que tenía la causa por la muerte de Taty, se profundizó cuando escucharon las declaraciones de los padres de Norberto Céspedes.

“No se suicidó”
Para Diego Céspedes (50), su hijo no se “suicidó, no me cierra”, sostuvo y agregó que Norberto desde su detención el jueves pasado fue sometido a violentos interrogatorios: “Tenía que dormir parado, estaba muy golpeado”. También sospecharía que la novia de su hijo “enturbió el caso”.
Sobre la inocencia de su hijo aseguró que “él contó que salió del colegio y Taty le pidió que le acercara hasta la Escuela 428 (a una cuadra del Banco Nación, microcentro de Esperanza) y que allí estaba un chico con la misma moto pero con gorra”, con el que la víctima se habría ido sin rumbo conocido, y que luego “él (Norberto) se fue a la casa de la novia”.
Su esposa coincidió en declaraciones radiales con la versión pero agregó: “Yo sabía que la chica (Lieni) se mensajeaba con mi hijo y le pidió que le acerque hasta la (escuela) 428. Él la subió a la moto y la llevó. Ahí había un muchacho, me dijo mi hijo, que tenía un gorro y capucha y una moto, de espaldas estaba. ‘Yo la bajo y ella subió a la otra moto’”, le habría relatado a su madre.
También sostuvo que antes de la muerte de su hijo pudo visitarlo en su celda de la URV: “Me dejaron verlo a través de las rejas, él me abrazó y me dijo ‘mami por si no te vuelvo a ver, porque demasiado me acusan y me golpean, me lastiman, me hacen de todo, hasta una bolsita en la cara me metieron para que hable, me lastiman, me patean, tenés que saber que nunca haría eso (a Taty Piñeiro), me están acusando de muchas cosas y parece que nunca más voy a volver a verte’”.

Actuaciones
Al despacho del juez Fernández Rissi llegó ayer el sumario con todas las actuaciones de la veintena de investigadores policiales durante los nueve días que permanecieron en Puerto Esperanza y la región buscando puntas de ovillo para desmenuzar la trama del macabro hecho. Con este material en sus manos, aseguró que comenzará a estudiar nuevas medidas a tomar.
De todas maneras, las mayores expectativas están puestas en los exámenes de laboratorio a las ropas, presuntas de Céspedes, y encontradas en una letrina de su casa. También a los restos de esperma que se hallaron en el cuerpo de la joven, y a los vellos presuntamente genitales, además de cabellos, que se retiraron de la mano de Taty Piñeiro.
Si estos análisis, como se presume, arrojan resultado positivo con el patrón genético de Norberto Céspedes, la causa se acercaría a su resolución, de lo contrario entrará en un nuevo y grave problema, ya que el único detenido se quitó la vida un día antes de ser llevado a prestar declaración ante el Juez.


Sospechoso desde el primer día
Norberto Hernán Céspedes estuvo en la mira de los investigadores desde el primer día de conocido el brutal asesinato y vejación a Lieni Itatí Pieñeiro.
Su coartada se basó siempre en que su novia declaró que estuvo con él la noche del crimen. Pero la actitud de Norberto fue sospechosa pese a ello.
Durante los días transcurridos al hecho fue en reiteradas ocasiones a reclamar su motocicleta a la Policía, la que fue incautada para ver si tenía manchas de sangre.
Incluso habría participado de la misa en pedido de justicia, junto a familiares, amigos y vecinos de Taty Piñeiro.
Cuando al juez Rissi le confirmaron que las manchas halladas en la moto de Céspedes y su casco eran de sangre, de inmediato ordenó detenerlo. Pero ante los policías sostuvo su inocencia, hasta que su novia se quebró y habría cambiado su testimonio.
El sábado 21 de julio, durante el tercer día de su detención, habría confesado su responsabilidad en el crimen.
De todas formas en su casa en el barrio Nueva Esperanza II ya se habían encontrado el celular de la víctima junto a ropa de él con rastros de sangre y otros elementos.