Los delincuentes irrumpieron armados en el domicilio justo cuando la familia se sentaba a la mesa para cenar. Golpearon al dueño de casa y redujeron a su esposa, su hija y una nieta de cuatro años, a quien amenazaron con violar si no hallaban el monto de dinero que decían estar buscando.
“Queremos los 60 mil pesos de la droga. Dónde está la plata, que te quemamos acá, delante de tu familia”, lo amenazaron a Víctor Rindfleisch (52), quien una y otra vez aseguró que nada tiene que ver con el narcotráfico ni tenía esa suma.
Su negativa desató la locura de los encapuchados y le dispararon tres tiros a quemarropa, dos que impactaron en su cara y uno en el estómago.
Tras dos horas y media de una pesadilla que incluyó amenazas, golpes y tiros, los malvivientes abandonaron la propiedad con una suma de alrededor de 1500 pesos, muy lejos de los 60 mil que pretendían. El hecho ocurrió el miércoles en Villa Sommer, sobre ruta Nacional 14, a dos kilómetros del acceso a la localidad de Guaraní.
Por las características del caso, la violencia y el intento de violar a las mujeres, podría tratarse de la misma banda que a principios de mes robó 50 mil pesos y abusó de la esposa de un productor local en inmediaciones del Hospital Samic (Ver Antecedentes...).
Incluso, en ambos casos los delincuentes amenazaron a las familias para que no realicen la denuncia policial.
“Antes de irse dijeron que no denunciemos, porque sino iban a volver a matarnos. Por eso mi intención no era ir a la Policía, pero como lo llevé a papá al Hospital, los mismos médicos avisaron a las autoridades”, reconoció Cinthia Rindfleisch, la hija.
Más allá de los tres disparos, uno de los cuales le perforó los intestinos, su padre resistió y Cinthia lo trasladó al Samic. Fue intervenido quirúrgicamente y al cierre de esta edición se hallaba en estado reservado.
Rindfleisch es distribuidor de artículos en general y de pollo. Su comercio está ubicado en el mismo terreno de la vivienda. “Los empleados se fueron a la 19.30 y el portón del frente quedó abierto. Tenemos nueve perros, pero estaban atrás y los tipos entraron sin problemas. También tenemos cámaras en el frente, pero mi papá prende sólo de día para controlar las cargas y descargas”, detalló la joven.
Aseguró que si bien fueron tres los encapuchados que ingresaron a la vivienda, su padre le comentó que afuera había por lo menos dos más. “Revolvieron toda la casa y el depósito buscando dice que una plata de droga, pero era para distraer nomás. Como no había le pegaron mucho a mi papá y después le dispararon. Había sólo 1.300 pesos de la pensión de mi mamá, que es discapacitada, y algo en las billeteras”, agregó.
Todavía angustiada, reconoció que uno pretendió abusar de ella: “Me manoseó toda y me dijo que no me resista porque le iban hacer lo mismo a mi hijita. No sé como hice, pero no me violó”. Tras zafarse de las ataduras, la joven asistió a su padre y lo llevó al Hospital.
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